Líneas de Monitoreo

El monitoreo de variables claves se realiza considerando su ubicación en cuatro niveles, de acuerdo con los siguientes criterios:

1. La naturaleza de la variable que se quiere monitorear, con relación a su varianza, frecuencia de oscilación y la sensibilidad a cambios ambientales y;

2. la complejidad técnica del monitoreo, en términos de la infraestructura, la calidad de los recursos humanos y el costo de mantenimiento del monitoreo.

Los cuatro niveles de monitoreo de la Red son:

Nivel básico: corresponde a información de tipo descriptivo del fenómeno de estudio sobre variables que se determinan en una sola ocasión, ya que sus cambios temporales son sumamente lentos a escala ecológica.

Nivel uno: corresponde al seguimiento de variables vinculadas a la estructura de los ecosistemas, que cambian poco y son relativamente resistentes a las perturbaciones ambientales, como la estructura de las comunidades terrestres o acuáticas. Se incluyen variables que controlan en gran medida los procesos del ecosistema y cuyo monitoreo no representan gran complejidad, como mediciones meteorológicas de variables básicas (precipitación, temperatura) ó producción de hojarasca.

Nivel dos: corresponde al monitoreo de variables que determinan procesos del ecosistema que cambian a escalas temporales más pequeñas, por lo que es necesario darles un seguimiento más detallado. Son variables que requieren  mayor infraestructura y recursos humanos y económicos para ser monitoreadas. Tal es el caso de variables como radiación neta, índice de área foliar y flujos de nutrientes en el agua de lluvia.

Nivel tres: corresponde a aquellas variables que para su medición requieren de una infraestructura técnica y humana muy especializada, o que dada la naturaleza del fenómeno requieren monitoreos muy intensos, extensos y prolongados. Tal es el caso de procesos como la evapotranspiración, la lixiviación profunda y la dinámica de raíces en el suelo.

Las líneas de monitoreo previstas por la Red Mex-LTER son: