El papel de la  biodiversidad en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas

Marco teórico

La diversidad biológica, que en su concepción más simple se refiere a la riqueza de especies, es un factor fundamental para determinar la estructura y función de los ecosistemas (Heywood, 1996). La diversidad biológica varía con relación al tipo de ecosistema y factores como la productividad primaria, estructura de la vegetación y estacionalidad (e.g. Whittaker, 1975; Bisbby, 1996).

En las últimas décadas la pérdida de la diversidad biológica se ha convertido en una de las grandes problemas ambientales globales (Ehrlich y Ehrlich, 1981). Miles de poblaciones y especies se han extinguido, sin que se haya podido evaluar en la mayoría de los casos los impactos negativos de esas extinciones en el funcionamiento de los sistemas biológicos. Esto a pesar de que existen evidencias sólidas de que el número de especies tiene una influencia profunda en procesos de los ecosistemas. Se desconoce, sin embargo, la relación entre el número de especies y los procesos fundamentales en los ecosistemas.

Relevancia

Las condiciones y los procesos que caracterizan a los ecosistemas naturales son esenciales para el ser humano, ya que proporcionan una serie de servicios ambientales de los que depende la sociedad. Los servicios ambientales son los enormes beneficios que obtiene el ser humano como resultado de las funciones de los ecosistemas, tales como el mantenimiento de la composición gaseosa de la atmósfera; el control del clima; el control del ciclo hidrológico, que provee el agua dulce; la eliminación de desechos y reciclaje de nutrientes; la generación y preservación de suelos y el mantenimiento de su fertilidad; la eliminación de desechos y reciclaje de nutrientes; el control de organismos nocivos que atacan a los cultivos y transmiten enfermedades humanas; la polinización de cultivos; y el mantenimiento de un enorme acervo genético del cual la humanidad ya ha sacado elementos que forman la base de su desarrollo tales como cultivos, animales domésticos, medicinas y productos industriales (Daily, 1997).

La calidad de servicios ambientales depende en gran medida de las condiciones en las que se encuentren los sistemas naturales. En este sentido es extremadamente relevante evaluar la relación entre la diversidad biológica y el funcionamiento de los ecosistemas (Daily, 1997). Un problema fundamental para el determinar tales relaciones es la falta de información acerca de la variabilidad temporal y espacial en la diversidad biológica en sistemas naturales y perturbados.

Métodos y variables

Con objeto de evaluar a la diversidad biológica de los vertebrados se requiere contar con inventarios actualizados y el establecimiento de parcelas y transectos para el monitoreo de las poblaciones de vertebrados. El número de transectos y parcelas se determinará de acuerdo al ecosistema y al grupo particular. El monitoreo se llevará a cabo cuatro veces por año. Las características

Mamíferos: Se muestrearán pequeños mamíferos, ya que son organismos numerosos, con una gran relevancia en la estructura y función de los ecosistemas naturales y perturbados.   Se usarán cuatro cuadrantes de 1 ha, en el que se colocarán 100 trampas Sherman. Se determinarán las características de los individuos capturados y se marcarán para su posterior identificación en el campo. Las técnicas de muestreo están descritas ampliamente en Wilson et al. (1996).

Aves: Se establecerán transectos para llevar a cabo “conteos por puntos” (Ralph, et al., 1996) con el fin de obtener información acerca de la riqueza, composición y abundancias de las poblaciones de aves. Cada punto se debe localizar como mínimo a 250 m de distancia del anterior, registrándose las especies detectadas visual y auditivamente en un radio fijo de 25 m por períodos de 10 min (Hutto, 1986).

Reptiles y anfibios: estos grupos serán muestreados usando una combinación de trampas de embudo y caída, cercas de lámina (“drift fences”) y transectos. Se establecerán tres sistemas de muestreo que consistirán en tres cercas de lámina, 2 trampas de caída y dos embudos cada uno. Los transectos se llevarán a cabo en la noche. Las técnicas de muestreo y diseño de los transectos están ampliamente discutidos en Campbell y Christman (1982) y Heyer et al. (1994).

Infraestructura

De campo: Para llevar a cabo estos estudios se requiere de trampas Sherman, material para los sistemas de muestreo de reptiles y anfibios, binoculares y manuales de identificación de las especies. Es imperativo que los sitios seleccionados para establecer las parcelas y transectos de muestreo puedan permanecer sin alteraciones antropogénicas a largo plazo.

Laboratorio: es necesario que se cuente con facilidades para colectar algunos ejemplares de especies de difícil identificación en el campo. Esto es especialmente relevante para las plantas, insectos, reptiles y anfibios.

Recursos humanos: para mantener el monitoreo a largo plazo es necesario involucrar a estudiantes de licenciatura o postgrado.